7 El número perfecto
Aug 26th, 2009 Posted in Pavadas | 2 comments »Espero que no me pese el título tan importante de esta nota, como a Riquelme la 10 de la selección.
Hay veces que las cosas salen perfectas y sin esfuerzo alguno, y otras, en las cuales uno se esfuerza de manera abominable terminan saliendo mal.
Y esta vez solamente quiero dejarla cortita y al pie, sin dar muchas vueltas. Aunque yo se que muchos de los que leen esto, es simplemente porque les gusta ver como hago para sacar un tema, hablar de algo totalmente diferente, pero en el desenlace de la nota, termina teniendo que ver con el tema principal. Pero bueno, la premisa, que en este caso vendría a ser la primera oración de este párrafo, me hace tener que demostrarles por qué escribo eso, y por que lo defiendo.
El otro día yo estaba en mi casa, mas precisamente en la cocina. Una descripción perfecta del lugar, y de los personajes sería.
Un cuarto de 4mts x 3 mts, en el cual, si nos posicionamos desde la puerta, mirando hacia el interior de la cocina, nos vamos a encontrar de mano izquierda con una mesa para 5 personas apoyada contra la pared, más atrás de ésta, y pegada a la pared frontal a la que estaríamos parados, un mueble, que sirve para guardar muchas cosas de almacén, éste tiene como mucho 1 metro y medio de largo, y dónde terminaría, empezaría una puerta que se comunica con un lavadero, que está posterior a la cocina. Del otro extremo de esa puerta, es decir a la derecha del cuarto, esta el horno, que mira para el mueble que les comenté anteriormente, (porque sino, miraría para la pared frontal a nosotros, ó para la pared derecha, ó para la mesada, provocando que no se pueda abrir la puerta del mísmo, y se convierta en un horno que sólo sirve para prender las hornallas), al lado del horno, como mencioné, se encuentra una mesada de casi 3 metros, luego viene una heladera y por último un termo tanque. En la misma pared derecha, pero por sobre la mesada, el horno, entre la heladera y cubriendo el termo tanque, mis papas ingeniaron poner una alacena. Ese sería el inventario más o menos necesario para la anécdota. En cuanto a los personajes, estaba mi mamá, con un repasador en la mano, (acuérdense del repasador, es un detalle importante), yo que volvía de llevar a Anto a la casa, Luli, Celese, mi vecina de 3 pisos mas arriba, y “el Santi”, que es el hijo de Celeste de casi 3 años de edad.
Acá abro un pequeño paréntesis importante, para la perfecta interpretación del texto.
Ya les había hablado de mi madre en una nota anterior.
Yo creo que para ella, vengo a ser como una especie de super héroe, que cuando ella esta en apuros caseros, tengo que aparecer vestido con un traje de “Super Facu” (imagínense color celeste, con el infaltable calzoncillo por sobre el pantalón, que en este caso seria color azul marino, una efe enorme en el pecho casi tatuada, y por supuesto una capa, preferencialmente blanca). Y obviamente solucionarle el problema.
Continuando con el texto, se acuerdan del lugar, las personas, etc, etc, bueno me olvidaba de contarles un personaje que por motivos personales decidí contarles después del paréntesis.
Ese personaje que falta, era una mosca, de unos aproximadamente 2 cmts por 1cm, es decir, no era una mosca de las chiquitas, ni medianas, era mas o menos grandecita y bien comida. La cuestión es que esta mosca, se le dio por pasearse alrededor de 3 horas, por esos 4metros x 3metros que tiene la cocina. Justamente, mi mamá hace 3 horas estaba con el repasador en la mano, esforzándose por cazar a la mosca o en su defecto, espantarla para que se vaya de la cocina, pero sin obtener resultado alguno.
Entonces ahí fue cuando ella me pidió ayuda, y me dijo “Fa, tratas de atrapar a la mosca, y sacarla de la cocina que me esta volviendo loca”. Yo cargándola, y mirándola con cara de “hace tres horas que la mosca te esta pasando el trapo a vos, ¿querés que haga el ridículo, y trate de atraparla?”, extendí mi brazo hacia dónde mas o menos estaba la mosca, y cerré el dedo mayor, el índice y el pulgar, claramente mi intención era irónicamente intentar cazar a la mosca con mis 3 mencionados dedos. Pero para fortuna mía y sin quererlo, atrapé en pleno vuelo a la mosca.
Ooooobviamente sorprendidísimo, miro a mi mamá con cara de “¿Vos viste ésto?” y mi mamá, con su repasador en la mano, casi tocando el piso, me mira con cara de “No te lo puedo creer”. Luego de ese momento kodak, me entré a reír, y note que no sólo mi mamá había visto eso, sino que también Luli y Cele.
Ahí fue cuando comencé a pensar la premisa mencionada en esta nota, que dice que “hay veces que las cosas salen perfectas y sin esfuerzo alguno, y otras, en las cuales uno se esfuerza de manera abominable terminan saliendo mal”


